Reto

El reto principal del proyecto se basaba en poder representar de forma gráfica el concepto audiovisual del pabellón sin perder los diferentes niveles que se proyectan en el proyecto arquitectónico.

 

Así como la forma física de la exposición ha sido utilizar el cine para reflejar de forma documentalista como se relacionan las personas con dichos espacios arquitectónicos, el concepto y la identidad gráfica quiere transmitir la idea a través de la superposición de capas.

 

Proceso

Se establecen tres niveles de información que, tal como explican los comisarios, interconectan los tres paisajes que integra la arquitectura: el proyecto arquitectónico, el territorio/contexto donde se ubican los proyectos y el paisaje humano/la social. Así pues, el paisaje del territorio -que forma parte del fondo-, está representado por una textura que proviene de una imagen fotográfica de la obra tratada a modo de “hotspot” (mapa de calor), la capa intermedia que representa la arquitectura en sí, está definida mediante la palabra “AFTERMATH” compuesta según los elementos más icónicos de cada obra, y finalmente, la tercera capa representa el flujo de las personas que viven el edificio y su espacio.

 
 

El proyecto visual se compone de 3 niveles que conectan con 3 paisajes que integra la arquitectura: el territorio, el proyectual y el humano.

 
 

Conclusión

El resultado es un mapa de flujo que representa a las personas interactuando sobre el edificio a modo de movimientos continuos. Varios carteles que varían según la forma de cada arquitectura y el propio movimiento que representa a las personas. Un concepto que conecta la funcionalidad de la obra con la gráfica.

Qué hicimos

  • Identidad & branding
  • Diseño en el entorno
  • Diseño expositivo

Jaume Prats, co-comisario de Aftermath:

“La flexibilidad de Toormix  y su propuesta fueron más allá de aquello que se les pedía: de una identidad gráfica basada en una imagen estática se pasó a un sistema flexible que podía variar y dar ritmo a las visitas.”