Bicnic nace como proyecto con el foodtruck homónimo y evoluciona a un restaurante de cuchara a dos velocidades: fast para combinar con la vida urbana y las prisas, y slow para tomarte un respiro en el día o cerrarlo.

Un proyecto en el que se cuida al cliente desde el propio entorno, la usabilidad y la gastronomía.

Reto

El restaurante Bicnic supone un paso adelante en emprendeduría gastronómica para el estudio, mediante el cual se aplican los conceptos del diseño de la experiencia y el servicio, el storytelling y la comunicación, combinado con un proyecto culinario de primer nivel, que supone el segundo proyecto empresarial con el equipo del Betlem. La iniciativa cuenta con una colaboración creativa y discursiva entre el equipo de cocina y el equipo de diseño de Toormix.

Proceso

Partiendo de la idea de recuperar sabores rústicos, los guisos y los platos de cuchara, trabajamos desde la historia, los emplatados y el discurso del establecimiento. El local se articula bajo la idea de una escapada al campo, dividiendo su oferta en dos zonas y dos tiempos: el Bar Fast (a modo de área de servicio) es una zona de entrada a mitad del camino que ofrece una fórmula rápida a base de raciones y bocadillos para degustar sentado en taburete. Ideal para cuando quieres “algo rápido” pero no quieres renunciar a un buen producto. La segunda zona es el Slow Restaurant, una área repleta de mesas de picnic, como si de una comida en medio de la naturaleza se tratara. Un área para gozar de la gastronomía entablados y con unos tempos más sosegados, una zona donde compartir es la clave. Bicnic se articula como un viaje al campo en el que puedes parar a reponer fuerzas.

Se ha trabajado desde el discurso y la experiencia del usuario, hasta el entorno, la marca y todos los materiales de uso y, a su vez – junto con el equipo de cocina- los emplatados, la dirección de arte de los platos, vajilla, cubertería, diseño de vestuario, el discurso del equipo de sala, como se explican los platos y los audiovisuales que se proyectan, siempre bajo la idea de potenciar el concepto de entorno y el producto.

Se ha trabajado desde el discurso y la experiencia de usuario, hasta el entorno, la marca y todos los materiales de uso, la dirección de arte de los platos, el vestuario y el discurso del equipo de sala.

Marca y comunicación

La marca Bicnic nació como un proyecto centrado en un foodtruck y ahora aterriza en un espacio físico. La identidad evoluciona jugando con el mismo círculo y se desprende de la segunda rueda. La paleta de colores enriqueze los materiales y las texturas gráficas toman importancia aplicando sus elementos dentro del mismo espacio (como en las baldosas) y en los productos (posavasos, bolsas, vestuario, etc.). Asimismo, en toormix desarrollamos toda la estrategia de comunicación tanto off como online que define tanto la planificación de medios, redes sociales, prensa así como el desarrollo e implementación de la web.

Desde toormix desarrollamos toda la estrategia de comunicación tanto off como online que define tanto la planificación de medios, redes sociales, prensa así como el desarrollo e implementación de la web.

 

Conclusión

Con la implicación de Toormix el proyecto tiene el diseño integrado desde el inicio de la concepción de la idea de negocio, pero también como driver de éste. Creamos equipo con el estudio de arquitectura Backyard y co-diseñamos distintos elementos como las baldosas o las pizarras. El diseño está presente y se respira en cada detalle aunque no sea visible a primera vista.

+ info www.bicnic.com

Qué hicimos

  • Estrategia de marca
  • Diseño de producto
  • Diseño de la experiencia & servicio
  • Comunicación