Reto

El espacio centenario pasaba de sólo programar circo a ampliar las disciplinas dentro de la programación, tales como danza contemporánea, música, performance, etc. Partiendo de esta premisa, debíamos construir una marca acorde al espacio y un código visual identificable que actuase de sello de garantía para el espectador, puesto que muy a menudo se programan compañías no conocidas en los circuitos comerciales o tradicionales de programación. Debíamos crear una marca que modernizara el espacio escénico y a su vez fuese reconocible y que la gente confiara en ella.

 
 

La identidad se basa en el círculo como referencia al escenario 360º del teatro, uno de los pocos existentes en Europa, que lo hace tan característico y atractivo para los artistas.

 
 

Proceso

El teatro Price es uno de los pocos teatros con un escenario 360º, por lo que representamos esta particularidad del espacio en la marca, jugando con los círculos para conformar la identidad. Una vez establecida la marca, creamos un sistema versátil y comenzamos a trabajar conjuntamente con el cliente para que el equipo interno de diseño del teatro incorporara el manual de marca y fuera capaz de trabajar de manera autónoma, respetando al máximo la identidad de cada una de las compañías que pasaban por el espacio, interfiriendo lo mínimo posible en sus respectivas marcas.

 

Conclusión

El resultado del proyecto es un completo sistema visual, con un código diferenciador y propio, que es simple a la hora de aplicarlo para las diferentes actividades teatrales y, a la vez, es una marca reconocible en la escena cultural madrileña.

Qué hicimos

  • Identidad & branding
  • Diseño editorial
  • Código gráfico
  • Comunicación
  • Consultoría de marca